
Que fastidio, desde Los Hermanos Grimm hasta Disney, por décadas y generaciones nos han vendido a las mujeres la idea del Príncipe Azul, y nosotras en vez de comernos a la rana, hacemos lo que muchas madres nos han dicho: “hay que besar muchas ranas antes de conseguir al príncipe azul”, es decir, te dicen de una que debes tener varias relaciones antes de que te llegue ese ideal de hombre, lo que implica que en cada relación aunque uno aprende las lecciones (otras veces no y zaz vuelves a cometer los mismos errores del pasado), dejas parte de su ser en ello, es más, muchas veces modificas comportamientos gracias a ésas relaciones y las próximas sufren las consecuencias de ése cambio. Me explico con un ejemplo, una vez tuve un novio que me dijo que dejara de ser tan empalagosa, que ocurrió, cuando tuve otra relación hasta llamaba a esa persona por su apellido y una vez él me dijo: “porque no me dices papito, cariño, etc”., Me recuerdo entonces, en una carretera manejando yo con unas amigas, perdida entre el manejo y mis pensamientos, derepente me preguntaron que balbuceaba y es que estaba intentando ver si me salía un currucurucho o un cuchi cuhi o algo parecido para poder decirle a ésa persona y no me salió nada, termine un día creo llamándole “cielo” y su mirada se iluminó. Para la próxima relación fui mejorando hasta luego ya usar esas palabras para llamar a un ser querido que nos hace ver o demasiado cursis o hasta absurdos a veces.
Así que es mejor comerse a la rana y dejar de ser la doncella, pisar tierra firme y dejarse de boberías de que los príncipes azules existen o en los cuentos de hadas donde todo el mundo termina feliz y sobre todo no existe el famoso “y vivieron felices para siempre”….así que como dicen en inglés “Get over it and get a life“, pero uno de realidad.
16 de Octubre
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